
WAKE UP
Querer, odiar este tiempo.
Aguardar, con los cuchillos de la fe
hincados en la ventisca.
Esperar nada, o la embestida, o perder. Buscar
el difuso acontecimiento del arte y sus aparejos,
mirar esto que se disuelve
por la bondad de sus hierros…
Ser: Hacer: Fingir…
Buscar un lugar en el mundo,
compartir el fervor junto a otros hombres.
Y qué decir del pájaro habitante del pecho,
de esta urgencia de buscarle una rama,
un seguro árbol, una primavera que lo sostenga
lejos ya de los vientos que retuercen, como trapos,
estas ideas, estos huesos.
Querer, como todos, ser necesario,
y brindar un poco de pan al músculo,
y de músculo al engranaje del día;
alcanzar el equilibrio,
estar en paz con el mundo y su jornada;
sin embargo, esta hambre invoca desvelos
y es sed a razón de su himno,
y es obrar en función de lo puro;
Conspira, en cada decir, ante las cosas;
es fruto mientras más cristalino, y es un agua
que vuelve a ser sed.
Querer ser necesario, como el auto,
como las industrias,
como los obreros, las máquinas, o los taladros;
poder decir: sea este verso por un trozo de carne,
sea este vino por embriagarse en la palabra;
poder decir el poeta: ésta es mi casa,
ven, hermano, ten un vaso de agua,
esta es mi rosa, la he cortado para ti.
Pero el poema, más que al fruto,
se parece a un arma de sangre, de fuego,
a un recurso del taxidermista
trepanando más allá de la carne,
es una incisión: sí,
un bisturí que, aunque sane, es locura,
es la duda misma camuflada de belleza,
es la certidumbre hecha de llagas,
es el costado lúcido de esta pesadilla.
Y entonces, poeta,
¿qué mercader te extenderá su mano?
¿qué Época albergará tu elixir trágico,
tu ojo de cometa sepultado en nuestros cielos?
¿Qué conseguir para el vidente,
si su arco erguido y su lacerada mano nos recuerdan
el castigo de la cruz, sus oxidados clavos?
¿Qué misterio bosqueja para la vida
este pastor cuya mirada transcribe la muerte?
Habrá que descifrar esta hambre nueva,
¡tan antigua!, este posible amor
por descubrir los hierros tras la carcoma,
este metal dulce que es origen y final de alquimias…
-Es falso su extravío, ¡tóquenlo!,
es de carne tal cual nosotros, sufre y es feliz,
y bebe licor como cualquiera: es hermoso, sí,
pero está hundido,
y para que se eleve debe partir hacia las máquinas,
partir su lomo; ¡es de papel su corona entre las gentes!;
que no les engañe, otro es el oro,
¡otro es el pan que hace al hambre!
¡mira la tierra firme!:
estas son tus felices horas,
esta jornada en cuyas vísceras
hay que sudar trabajo,
cantar trabajo, llorar trabajo, y, al fin,
distraerse en la vida;
este sofá es el pan de ocio donde tumbarse
a olvidar la muerte,
este es el pan de no preguntar, de no dudar,
y abandonar, serenamente, la arrogancia.
-¡Es falso este poeta!, el mundo no lo necesita:
ya morirá, cuando despierte querrá morir;
ya lo despertarán después de muerto,
pero la vida, este hoy, es realidad
y su alma no cabe en nuestras jaranas.
c.v.